Este módulo analiza el contexto sociopolítico que precedió a la emergencia explícita del movimiento de Mujeres Indígenas en México. Se abordan las formas iniciales de organización en las décadas de 1970 y 1980, marcadas por la invisibilización de los pueblos originarios en las políticas públicas y los discursos oficiales del Estado. Durante este periodo, la categoría «campesina» fue utilizada como forma de negación de la identidad indígena, lo que impidió el reconocimiento de sus derechos colectivos.
Pese a este escenario de exclusión, diversas Mujeres Indígenas comenzaron a organizarse desde sus comunidades a través del magisterio bilingüe, la defensa del territorio, la revitalización de las lenguas originarias y la participación en movimientos campesinos. Estas acciones, aunque no siempre identificadas como feministas en aquel momento, sentaron las bases para los procesos de articulación política posteriores.
Asimismo, se examina el impacto indirecto de eventos globales como la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer (1975) en la ciudad de México, la cual, pese a no incluir la voz de las mujeres indígenas, generó interrogantes y reflexiones que alimentaron los debates futuros sobre género, territorio y autonomía.